Valores, cuidados y responsabilidades compartidas
Nuestra manera
de habitarnos
La libertad también se cuida.
En Cracovia creemos que cada persona tiene derecho a ser, expresarse, crear y encontrarse con otras sin tener que renunciar a su identidad.
Nos gustan las diferencias. Las preguntas incómodas. Las ideas que desafían lo establecido. Los cuerpos que no obedecen una sola forma de moverse, aprender o existir.
No buscamos una comunidad donde todxs pensemos igual. Buscamos un lugar donde podamos convivir con nuestras diferencias sin convertirlas en motivo de exclusión o violencia.
Porque la libertad no significa hacer cualquier cosa sin importar a quién afectamos.
Y porque cuidar un espacio compartido también implica reconocer nuestros límites, nuestras responsabilidades y las consecuencias de nuestras acciones.
Aquí caben muchas maneras de ser. Lo que no tiene lugar es la violencia.
Lo que nos guía
Los valores que cultivamos
Libertad y autonomía
Cada persona y proyecto tiene derecho a construir su propio camino, expresar su identidad y tomar decisiones sobre sus procesos. La autonomía se ejerce reconociendo que nuestras acciones también afectan a otras personas.
Diversidad e inclusión
Celebramos la diversidad de cuerpos, identidades, edades, culturas, capacidades, experiencias y maneras de comprender el mundo. No esperamos que todas las personas participen de la misma forma: buscamos ampliar las posibilidades de participación.
Interdependencia
Compartimos espacios, saberes, recursos y experiencias sin perder nuestras identidades. Reconocemos que necesitamos de otras personas y que la comunidad se fortalece cuando existe reciprocidad.
Cuidado y corresponsabilidad
El bienestar colectivo no depende solamente de quien administra la casa. Se construye con acciones cotidianas: escuchar, respetar acuerdos, cuidar los espacios, reconocer los límites y responder cuando nuestras acciones afectan a alguien más.
Respeto y consentimiento
Cada cuerpo tiene sus propios límites. Toda interacción física, afectiva o íntima necesita consentimiento libre y claro. El respeto también incluye aceptar un no, reconocer las diferencias y no imponer nuestra voluntad sobre otras personas.
Creación y pensamiento crítico
Defendemos la posibilidad de experimentar, cuestionar, equivocarnos y proponer otras maneras de hacer las cosas. La libertad creativa convive con la responsabilidad de cuidar a quienes participan.
Lo que hacemos
Nuestras líneas de acción
Un espacio comprometido con la prevención y atención de violencias
No aceptamos conductas violentas, amenazas, acoso, hostigamiento, discriminación, abuso ni agresiones físicas, sexuales, psicológicas o verbales.
Este compromiso incluye contar con protocolos claros para recibir reportes, atender situaciones de riesgo, proteger a las personas involucradas y establecer medidas proporcionales cuando se incumplen los acuerdos de convivencia.
Accesibilidad e inclusión como práctica cotidiana
Queremos que personas con discapacidad, personas neurodivergentes y personas con distintas necesidades de apoyo encuentren posibilidades reales de participar.
Reconocemos que la accesibilidad no se resuelve solamente con buenas intenciones. Implica identificar barreras físicas, comunicativas, sensoriales, económicas y sociales, escuchar necesidades y trabajar para reducirlas.
No todas las condiciones de accesibilidad están resueltas. Nuestro compromiso es reconocerlas con transparencia y mejorarlas progresivamente.
Un lugar para las identidades y las diferencias
Cracovia reconoce y respeta las distintas identidades y expresiones de género, orientaciones sexuales, culturas, creencias y formas de vida.
Las personas LGBTTTIQ+, las disidencias y quienes históricamente han enfrentado exclusión tienen derecho a participar sin sufrir discriminación ni tener que justificar su existencia.
Cuidado de las infancias y personas en situación de vulnerabilidad
Las actividades que involucran infancias, adolescencias o personas que requieren apoyos específicos deben contar con acuerdos de cuidado, acompañamiento y prevención adecuados a sus necesidades.
La confianza nunca sustituye la responsabilidad.
Convivencia, diálogo y resolución de conflictos
Sabemos que donde hay diferencias también pueden surgir desacuerdos.
Promovemos la escucha, el diálogo y la búsqueda de soluciones, sin exigir que las personas afectadas por una situación de violencia tengan que confrontar o reconciliarse con quien les causó daño.
No todos los conflictos son iguales ni pueden resolverse de la misma manera.
Participación responsable y cuidado de la casa
Habitar Cracovia implica cuidar los espacios, materiales, acuerdos y relaciones que hacen posible su existencia.
Quienes organizan actividades, colaboran, trabajan, enseñan o desarrollan proyectos comparten la responsabilidad de construir un entorno respetuoso.
Porque una comunidad no se sostiene solamente con lo que recibe, sino también con lo que cada quien está dispuesto a aportar.
Cracovia existe porque necesitamos lugares donde poder ser. Y para que podamos ser, necesitamos aprender a cuidarnos.
No queremos una casa donde nunca haya diferencias. Queremos una casa donde las diferencias no sean motivo de violencia.
¿Viviste o viste algo que no está bien? Escríbenos por WhatsApp o a info@cracovia32.com.
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